Coraza de nácar y sal
Parecía estar caminando sola por aquella playa, aunque no lo estaba. Le hablaban y ella respondía sonriendo. Hacía calor, pero en algunos momentos sentía escalofríos. ¿Por qué el clima había cambiado repentinamente? Se despidió con la promesa del mañana y esta vez sí se quedó a solas. No había nadie con quien discutir o pelear,