Sharám

(Conjuro para despedir e inscribir en el Libro del Destino a un amor que no fue)

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Instrucciones:

Tras escribir el nombre de ‘Sharám’ en una vela blanca, se debe bendecir el athame con incienso.

En el transcurso de una noche de luna menguante —en el silencio de la Diosa—, encienda la vela y colóquela en el altar.

Después pronuncie el conjuro y deje que la vela se consuma.

Una vez se haya consumido arroje una concha a un río.

Conjuro:

«Yo te invoco, Sharám. Para que te muestres ante los que no fueron y se perdieron.

Con este athame bendecido clamo tu presencia,

Para que llegues allí donde descansa quien entre los árboles calla.

Susúrrale,

Hazle saber que ya no hay hojas que se escriban con el quizás,

Que en mis versos ya no me podrá encontrar.

La distancia eterniza lo que en el tiempo agoniza.

Los cantos enmudecen en el latido perpetuo del deseo,

Y otros rostros deambulan despiertos en la llama del pasado, del presente.

Dile que no es su nombre el que reclamé,

Porque de esperar ya me cansé.

Los destinos se alejaron,

Mil tormentas pasaron,

Pero sus ojos se desvincularon.

La ausencia se tornó olvido,

Y aquel sueño en fallido.

Y así es como nos libero.

¡Oh, Sharám!

Muéstrale la estela que no se desvanecerá,

La que le llevará a mí.

Abrázale con tus brazos invisibles,

Dibuja cientos de caminos y lágrimas de felicidad,

Porque si es, será.»


© Némesis Fuster. Todos los derechos reservados.

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