Relatos con lupa

Mi relato ‘Miserere’ aparece en ‘Relatos con lupa’. La primera antología de relatos sobre detectives. Resultado de un concurso convocado por APDPE Asociación Profesional de Detectives Privados de España.

Sobre la Obra:

«15 Relatos presentan al protagonista primordial: el Detective Privado de España. Calidad literaria, imaginación, intriga y tensión, reflejan la esencia de la Antología en cada relato inédito y único».

Os dejo un fragmento del relato:

«… Cuando entré la vi. Estaba sentada en aquel taburete, junto a la barra; observando una copa de vino. Perdida en cientos de pensamientos. ¿Acaso nerviosa por nuestro encuentro?

 Su esbelta silueta se desdibujaba entre la música.

 Sentí una extraña sensación que rozaba la fascinación. Quise acercarme a ella, pero mis pies no respondían. No quería molestarla. No sabía si sería capaz de decirle algo que tuviera sentido, ¿y si al acercarme a ella empezaba a tartamudear?

 Había visto una fotografía suya, tomada tiempo atrás. En ella podía verse a una chica bonita, sonriente. Con una mirada cristalina. En cambio aquella chica que tenía ante mí era como una estatua que permanecía inalterable a los sucesos que acontecían a su alrededor. La gente entraba y salía del lugar, pero ella no se movía de allí. Pude imaginarla en la sucesión de años que había vivido de la misma manera. Inmutable y perenne.

 Habíamos quedado hacía diez minutos. No podía retrasarme más.

 Me animé a mí misma a hacerlo. Le toqué el hombro y la saludé.

 Ella levantó la mirada de la copa de vino. En ese momento todo mi interior se tambaleó. Sus ojos me hechizaron por completo. En ellos había dolor, sabiduría y magia. Cuánto había cambiado su mirada.

 Me pareció descortés no pedir una bebida alcoholizada, ya que ella bebía vino, así que pedí un vodka y me senté a su lado.

 —No pensé que accederías a hablar conmigo —le dije.

 —Cuando supe que alguien me estaba buscando con tanto ahínco, sentí curiosidad.

 Ese alguien era yo. Llevaba mucho tiempo tras su rastro. Determinados círculos la conocían, y yo los frecuenté todos; preguntando por ella. Hablando con todo aquel que pudiera haberla visto alguna vez. Que pudiese contarme algo, cualquier cosa, acerca de cómo era. No esperaba aquella llamada telefónica. Fue una llamada escueta: una dirección y una hora…»

Y esta es la portada del libro:

Relatos con lupa

Volver