Liber Volantis. Destino de Bruja

«En una de las aulas para brujas de ocho años, una profesora preguntó a sus alumnas:

—A ver niñas: ¿cuál es la regla de los tres actos?

Todas las allí presentes levantaron la mano.

La profesora señaló a una de ellas, y ésta respondió: —Los normales no deben conocer nuestra existencia. Los derechos de las brujas no se escribirán con sangre. Forjaremos el camino que deseemos.

—¡Muy bien! —le felicitó la profesora—. Ahora repasaremos Ciencias de los Deseos. ¿Tenéis trapos deshilachados, pintura brillante y un libro interminable?

Las alumnas sacaron estos objetos de sus mochilas y se dispusieron a practicar. Tenían que sumergir un trapo en la pintura brillante para después impregnar algunas hojas del libro interminable.

Una de ellas le arrojó un trapo lleno de pintura brillante a otra, a la cual se le invisibilizó la cara.

—¡Margaret! —le regañó la profesora—. ¿Cuántas veces tengo que decírtelo? ¡No puedes invisibilizar a tu compañera!

—Lo siento… —se disculpó.

—Ahora tendremos que revertir el proceso. Elly —le dijo a la bruja que tenía la cara invisible—, vamos, mete la cara dentro del libro y estornuda.

Elly lo hizo y su cara dejó de ser invisible, pero decidió vengarse de Margaret y le arrojó un puñado de trapos impregnados en pintura brillante.

Todas las niñas rieron y comenzaron a arrojarse trapos brillantes las unas a las otras.

En otra sala estaban estudiando Vida Cotidiana en la Tierra. Como al inicio de cada clase, les preguntaron:

—¿Qué somos?

Las alumnas exclamaron al unísono: —¡Brujas!

—¿Arderemos?

—¡Jamás, jamás, jamás!»


Extracto de «Liber Volantis. Destino de Bruja», novela en la que estoy trabajando actualmente. 21/12/2018.

© Némesis Fuster. Todos los derechos reservados.

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